Hay lugares donde se guardan cosas.
Este va a ser el mío.
Un pequeño laboratorio de palabras donde mezclar lecturas, escritura, historias y todo aquello que sucede entre las páginas de un libro y las que todavía están por escribir.
Aquí quiero hablar de mis lecturas, compartir mis reseñas y contar qué historias me han gustado, cuáles me han sorprendido y cuáles, simplemente, no han conseguido conquistarme. Porque leer también es opinar, sentir, descubrir y dejarse llevar.
Pero este espacio no va a vivir solamente de libros terminados.
También quiero hablar de lo que escribo, de mis proyectos, de los personajes que aparecen en mi cabeza y de esas ideas que empiezan siendo apenas una frase y terminan convirtiéndose en una historia.
Y habrá otra parte muy importante: mi trabajo como lectora beta.
Leer manuscritos antes de que lleguen a sus lectores es entrar en historias que todavía están creciendo. Mirarlas desde dentro, descubrir qué funciona, qué emociona, qué engancha y dónde una historia puede necesitar un pequeño empujón.
Eso es lo que quiero hacer aquí: leer con atención, escribir desde la emoción y compartir mi mirada.
Sin pretender tener la fórmula perfecta.
Porque en este laboratorio vamos a experimentar.
Con palabras, con historias, con personajes, con libros y con todas esas pequeñas cosas que hacen que una historia consiga quedarse con nosotros.
Así que bienvenidos a mi Laboratorio de palabras.
Aquí se lee.
Aquí se escribe.
Y, de vez en cuando, también se desordena todo un poquito.
Como debe ser. 🦋

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