Hace 66 millones de años, donde hoy está Arén, en Huesca, caminaban dinosaurios.
Sí. Dinosaurios.
Y no es una forma de hablar. Sus huellas y sus huesos siguen allí.
Arén es uno de esos pueblos que quizá para muchos pasaría desapercibido en el mapa, pero que esconde una historia que nos obliga a mirar muchísimo más atrás en el tiempo. En sus alrededores se han encontrado restos de los últimos dinosaurios que vivieron en Europa, incluidos los fósiles que permitieron identificar al Arenysaurus ardevoli, cuyo nombre está ligado precisamente a esta localidad.
Y hay algo que me parece absolutamente fascinante.
Ese dinosaurio vivió hace unos 66 millones de años!!!
Nosotros hablamos de siglos como si fueran una eternidad.
Cien años nos parece muchísimo.
Mil años nos parecen imposibles de imaginar.
Pero 66 millones de años son otra cosa.
Es un tiempo tan enorme que cuesta incluso encontrar una referencia con la que compararlo.
Por allí, al final del Cretácico, el paisaje tampoco se parecía al que conocemos ahora. La zona de Arén formaba parte de un entorno costero y deltaico, con un clima muy diferente al actual. Allí dejaron sus huellas dinosaurios herbívoros y carnívoros, y también se han encontrado restos de otros animales que compartían aquel ecosistema.
Y entonces aparece una pregunta que a mí me encanta:
¿Cómo sabemos todo esto?.
Porque alguien encontró una huella.
En 1992, durante unos trabajos de cartografía geológica, el geólogo Luis Ardévol localizó unas icnitas —huellas fosilizadas— cerca de Arén. En aquel momento se identificaron nueve huellas visibles en una superficie de unos 15 metros cuadrados. Después llegaron las excavaciones y aparecieron nuevos niveles con icnitas.
Una huella.
Eso fue suficiente para empezar a tirar del hilo.
Y detrás de aquella huella aparecieron huesos, cráneos, dientes y nuevas especies.
Entre ellas, el Arenysaurus.
La Universidad de Zaragoza conserva incluso el cráneo parcial articulado que corresponde al holotipo de esta especie, con una antigüedad de unos 66 millones de años.
Y aquí viene otra de esas cosas que me encantan de Aragón.
Tenemos un pueblo de dinosaurios.
Literalmente.
Arén cuenta con un Museo de los Dinosaurios, creado con el apoyo del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza, donde se muestran fósiles recuperados en las excavaciones locales. Además, desde allí se puede acceder a los yacimientos de huesos y a las huellas.
Y precisamente este verano se han realizado actuaciones para mejorar y modernizar los espacios museísticos de Arén, reforzando ese patrimonio paleontológico que forma parte de la identidad de la localidad.
Me gusta pensar que un lugar tan pequeño pueda guardar algo tan enorme.
Porque cuando pensamos en dinosaurios nuestra cabeza se va inmediatamente a películas, museos gigantes o lugares al otro lado del mundo.
Y resulta que aquí, en Huesca, tenemos las pruebas de que estuvieron caminando por nuestro territorio.
No tenemos que imaginarlos.
Tenemos sus huellas.
Tenemos sus huesos.
Tenemos sus nombres.
Y tenemos un pueblo que lleva millones de años guardando parte de esa historia.
🍵 El matcha de hoy.
Hay algo que me fascina de la paleontología.
Nos recuerda que nosotros somos solamente un capítulo pequeñísimo de una historia gigantesca.
Antes de nuestras ciudades.
Antes de nuestras carreteras.
Antes de nuestros pueblos.
Antes incluso de que existiera algo parecido al paisaje que conocemos...
…ellos estaban aquí. 🦖
Y quizá lo más bonito sea que una pequeña huella puede sobrevivir millones de años para terminar siendo descubierta por alguien que, simplemente, estaba mirando el suelo.
Así que la próxima vez que caminemos por Aragón y veamos una montaña, una roca o un camino...quién sabe qué historia estará escondida debajo de nuestros pies.
Porque antes de nosotros, estuvieron ellos.
…Y todavía nos quedan muchas
historias por descubrir. 🌿🦖
📍 La noticia.
Leer la noticia original en Diario del AltoAragón
Y para los datos paleontológicos de la entrada, la información está documentada por el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza y el grupo de investigación Aragosaurus.
No hay comentarios:
Publicar un comentario