Santiago Díaz nos vuelve a llevar junto a Indira Ramos, que regresa a Madrid después de una excedencia y se encuentra con un caso que parece imposible de ignorar. Un hombre al que todo el mundo daba por desaparecido vuelve a aparecer bajo una identidad falsa y, aunque el crimen por el que se le buscaba ya ha prescrito, Indira empieza a sospechar que podría estar relacionado con otro asesinato.
Y ahí empieza una investigación en la que cada respuesta parece abrir una pregunta nueva.
Después de El buen padre, volvemos a encontrarnos con Indira Ramos, aunque esta vez la situación que tiene delante es bastante más complicada.
Indira lleva casi tres años de excedencia en Extremadura y está a punto de regresar a Madrid. Allí tendrá que volver a trabajar junto a Iván Moreno, con quien además tiene una historia personal que complica todavía más las cosas. Pero poco tiempo tendrá para preocuparse por eso, porque una investigación aparentemente rutinaria pone sobre la mesa algo que parecía imposible.
En una gasolinera aparecen las huellas de Antonio Anglés, uno de los hombres más buscados de España durante décadas.
El problema es que el crimen por el que se le busca ha prescrito y, además, Anglés lleva años viviendo bajo una identidad falsa. La policía sabe quién es, pero no puede juzgarlo por aquel crimen.
Y aquí empieza la verdadera investigación.
Indira está convencida de que alguien como él no puede haber pasado todos esos años sin volver a matar, así que el equipo comienza a buscar otros asesinatos que puedan estar relacionados con él. Y a partir de ahí, Santiago Díaz nos mete en una historia que mezcla investigación policial, crímenes del pasado, secretos y una búsqueda contrarreloj. 👀
Pero Las otras niñas no se queda únicamente en el caso policial.
La historia de Indira también tiene muchísimo peso. Su regreso, su relación con Iván, los secretos que guarda y todo lo que ha ocurrido durante esos años hacen que su parte personal avance prácticamente al mismo tiempo que la investigación.
Y eso me ha gustado mucho.
Porque mientras intentas descubrir qué ocurrió y qué relación tienen todas las piezas, también quieres saber qué va a pasar con los personajes.
Además, la novela juega con una historia que parte de un caso real que todos conocemos, pero construye alrededor de él una ficción propia. Y creo que ahí estaba uno de los grandes riesgos de la novela, porque trabajar con un suceso tan conocido podía hacer que todo resultara demasiado previsible.
Sin embargo, Santiago Díaz consigue convertirlo en una trama de ficción llena de preguntas y caminos que se van abriendo poco a poco.
Y sin contar absolutamente nada que pueda estropear la lectura, sí puedo decir que me ha gustado mucho cómo está planteada la investigación y cómo va creciendo hasta llegar al final.
También tengo que hablar de Indira, porque se ha convertido en uno de esos personajes que hacen que quieras continuar con la saga. Tiene una personalidad muy marcada, no es perfecta y tiene sus propios fantasmas, y eso hace que resulte mucho más cercana que la típica inspectora que simplemente llega, investiga y resuelve.
Después de leer El buen padre, tenía ganas de volver a encontrarme con ella.
Y ahora tengo todavía más ganas de continuar.
Cinco estrellas. ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
Me ha gustado la trama, me ha gustado la investigación, me han gustado los personajes y, sobre todo, me ha gustado esa sensación de estar intentando juntar todas las piezas mientras Santiago Díaz decide cuándo darte cada una.
Una novela negra con una historia potente detrás y una protagonista que merece seguir teniendo capítulos propios. 🖤
Y sí, después de Las otras niñas, Indira Ramos se queda conmigo un poquito más. 📖✨
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