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15 septiembre

📱 Cuando el banco que te llama no es tu banco



43 personas en Aragón. 
Más de un millón de euros estafados.

    Son cifras que impresionan, pero detrás de ellas hay algo todavía más inquietante: la facilidad con la que alguien puede conseguir que confiemos en él cuando sabe exactamente qué decirnos.

    La Guardia Civil ha desarticulado la operación Ibermellow, una investigación que ha terminado con 29 personas detenidas y otras 57 investigadas por su presunta relación con una red de ciberestafas. Las víctimas identificadas son 43: 25 en Huesca, 11 en Zaragoza y 7 en Teruel.

El método no era precisamente sofisticado a primera vista.

Primero llegaba un SMS que aparentaba proceder del banco.

Un supuesto cargo importante.

Una alerta.

Un problema con nuestra cuenta.

Y un número de teléfono al que llamar para solucionarlo.

Hasta ahí, nada que pueda parecer especialmente extraño.

El problema llegaba después.

    Al otro lado de la llamada había alguien que se hacía pasar por un empleado de la entidad bancaria. Y ahí empezaba el verdadero trabajo de los estafadores: conseguir que la víctima confiara en ellos.

    Utilizaban datos personales que ya habían conseguido para que la conversación pareciera todavía más real y, una vez ganada esa confianza, podían llegar a convencer a las personas para realizar transferencias o incluso contratar préstamos cuyo dinero terminaba en manos de la organización.

    Y aquí es donde esta historia me parece especialmente interesante.

Porque todos pensamos alguna vez: «A mí no me engañan.»

Y quizá ese sea precisamente uno de los mayores peligros.

    No estamos hablando de alguien que te manda un mensaje lleno de faltas de ortografía desde un número extraño.

    Estamos hablando de alguien que se prepara para parecer quien dice ser.

Que conoce algunos datos tuyos.

Que utiliza el nombre de tu banco.

Que sabe cómo hablarte.

Y que, sobre todo, intenta conseguir que actúes rápido.

    Porque cuando recibimos un mensaje que nos dice que alguien ha hecho un cargo importante en nuestra cuenta, lo normal es asustarse.

Queremos solucionarlo.

Queremos proteger nuestro dinero.

Y queremos hacerlo cuanto antes.

Y ahí está la trampa.

    La red utilizaba técnicas conocidas como smishing, mediante SMS fraudulentos, y vishing, mediante llamadas telefónicas fraudulentas. La investigación permitió localizar un centro de llamadas desde el que llegaron a enviar más de 100.000 SMS falsos por hora.

Cien mil mensajes.

En una hora.

Eso ya no es una persona intentando engañar a otra.

Es una auténtica industria del engaño.

    Y quizá por eso creo que estas noticias también sirven para algo.

    Para recordar que parar cinco minutos puede ser nuestra mejor defensa.

    Si recibimos un SMS del banco, no llamemos al número que aparece en él.

    Si alguien nos llama diciendo que hay un problema con nuestra cuenta, podemos colgar y llamar nosotros al teléfono oficial de nuestra entidad.

    Si nos dicen que tenemos que hacer una transferencia para proteger nuestro dinero, paramos.

    Y si algo nos genera urgencia, miedo o presión...paramos todavía más.

Porque un banco puede llamarte.

Un mensaje puede parecer real.

Una persona puede sonar absolutamente convincente.

Pero tenemos algo que los estafadores no deberían poder quitarnos: el tiempo para comprobarlo.

    Además, la investigación ha permitido recuperar inicialmente más de 256.000 euros, mientras las diligencias continúan a disposición judicial.

🍵 El matcha de hoy.

Creo que hemos aprendido a desconfiar de los desconocidos.

    Pero todavía nos cuesta desconfiar de lo que parece familiar.

Y quizá ahí esté la clave.

    No se trata de vivir pensando que todo el mundo quiere engañarnos.

S    e trata simplemente de recordar que, cuando algo tiene que ver con nuestro dinero, tenemos derecho a comprobarlo antes de hacer nada.

    Que nadie debería meternos prisa para proteger nuestra propia cuenta.

Y que decir: «Voy a colgar y voy a llamar yo al banco»

no es exagerar.

Es tener sentido común.

    Porque a veces, frente a una estafa perfectamente preparada, cinco minutos de calma pueden valer muchísimo más que toda la tecnología del mundo. 🍵📱


📍 La noticia.

Titular: 29 detenidos por ciberestafar más de un millón de euros a 43 aragoneses
🗞️ Medio: Cadena SER Aragón

Leer la noticia original en Cadena SER Aragón

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